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El Sol, el calor y los excesos en nuestra piel

El Sol, el calor y los excesos en nuestra piel

Durante el verano suelen confluir una serie de factores que tienen una influencia negativa en el estado de nuestra piel.  El primero y más importante es el efecto de las radiaciones solares. Por supuesto que un tono en nuestro cutis es saludable, y estéticamente adecuado, pero el exceso de la radiación solar provoca deshidratación y daño celular que nos lleva al FOTOENVEJECIMIENTO. Nuestro primer consejo será preventivo: ponernos protección solar alta y evitar las horas centrales del día para exponernos al sol.

La protección no sólo se pone cuando vamos a la playa sino siempre que salgamos al exterior, y debemos recordar que como mucho, nos protegerá durante un par de horas, luego debemos volver a aplicárnosla. No existe la pantalla total porque algunas radiaciones penetran por muy buena que sea la protección.

Otro factor importante a tener en cuenta es el reflejo de las radiaciones, porque aunque estemos a la sombra, el suelo, la arena, el mar, etc., en mayor o menor medida devuelven parte de las radiaciones y nos impactan.

Debemos tener también mucho cuidado con los días nublados porque en ocasiones tienen índices de radiación muy altos. En segundo lugar es muy importante hidratarnos con cremas después de las exposiciones al sol y no utilizar champús, geles y jabones muy agresivos ni con mucha frecuencia para no quitarnos la capa lipídica protectora de la piel. Además del sol, habitualmente otros factores como el estrés, el dormir poco (más frecuente en verano), el abuso de café, alcohol, tabaco y los excesos con las comidas influyen negativamente en nuestro cutis.

 

 

Por todo lo mencionado anteriormente es recomendable después del verano realizar un tratamiento para recuperar la dermis. Los más aconsejables serían:

 

PEELING para eliminar la capa su- perficial de células muertas.

MESOTERAPIA FACIAL con alta hidratación por el ácido hialurónico y asociado a VITAMINAS, AMINOÁCIDOS, SILICIO, etc.

BPRP que consiste en utilizar el poder regenerador de nuestro propio organismo para estimular el crecimiento de colágeno, vasos sanguíneos, células nuevas, en resumen: REJUVENECER la piel en su conjunto.

 

Tratamientos de rejuvenecimiento facial

 

Además de estos tratamientos básicos, en cada caso concreto podemos añadir, o complementar, con RF (radiofrecuencia), cosmética dermo- estética personalizada, hidratación intensa con hialurónico no lineal, mesoterapias más específicas y, por supuesto, reposición de volúmenes con materiales reabsorbibles y crea- ción de líneas de tensión.

 

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